Subastas de ahorro energético y CAE: novedades del sistema

16 Sep 2026


España está preparando una evolución del sistema CAE con la intención de dirigir una mayor inversión hacia proyectos de eficiencia energética. Las nuevas subastas CAE complementarían el mercado actual y podrían impulsar actuaciones con retornos largos o alto valor social.

La reforma aún es un proyecto normativo, pero profundicemos un poco en qué pueden aportar estas novedades al sistema actual.

¿Qué son las subastas de ahorro energético?

Las subastas de ahorro energético son procedimientos en los que se adjudican compromisos o necesidades de ahorro junto con un incentivo económico. Su finalidad es movilizar inversiones hacia actuaciones seleccionadas por criterios energéticos o sociales. En España, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico

(MITECO) propone integrarlas como complemento del sistema CAE ya existente, no sustituirlo.

El nuevo mecanismo para fomentar el ahorro energético

Esta reforma del sistema CAE busca hacer viables medidas que difícilmente avanzarían solo con el valor de mercado de los certificados. Las convocatorias podrían centrarse en categorías concretas, como movilidad eléctrica, rehabilitación integral de viviendas, pequeñas y medianas empresas o población vulnerable. El único requisito sería que exista ahorro real de energía final.

Cómo funcionan las subastas dentro del sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE)

Cada convocatoria definiría el producto, los requisitos y el ahorro que se necesita. Tras precalificación y calificación, las ofertas se ordenarían mediante un sistema pay as bid: cada adjudicatario recibiría el importe que ofertó. OMIE (Operador del Mercado Ibérico de Energía) organizaría las subastas CAE y la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) las supervisaría.

Diferencias entre las subastas de ahorro energético y el modelo CAE tradicional

En el modelo tradicional, una actuación genera CAE verificables que los sujetos obligados o delegados pueden negociar y liquidar. Las subastas, además, añadirían una adjudicación competitiva y financiación específica.

  • En la modalidad de compromisos habría una prima adicional y CAE comercializables.
  • En la de necesidades, el pago sustituiría su comercialización posterior.

¿Cómo afectan las subastas al sistema CAE?

Las subastas CAE ampliarían las herramientas del sistema sin reemplazar la compraventa ordinaria de certificados. El ahorro subastado sería adicional al volumen anual asignado a los sujetos obligados.

Así, podrían orientarse recursos hacia prioridades públicas y proyectos menos atractivos por su rentabilidad inmediata, manteniendo la acreditación mediante CAE verificables.

El papel de las subastas en la evolución del mercado de certificados de ahorro energético

El nuevo mecanismo de subastas CAE puede aportar más liquidez, señales de precio y demanda para actuaciones definidas. También permite orientar capital hacia ahorros difíciles de activar mediante el mercado convencional.

Los precios de riesgo y de reserva previstos buscarían evitar ofertas temerarias y costes excesivos para los fondos que financien cada convocatoria.

Nuevas oportunidades para generar y comercializar ahorros energéticos

Las empresas podrían obtener financiación adicional para medidas elegibles y monetizar sus resultados, sobre todo en proyectos con plazos de retorno largos.

Según la modalidad, el adjudicatario recibiría una prima compatible con la comercialización posterior de los CAE o una cantidad económica ligada a certificados que se liquidarían sin poder revenderse.

Qué agentes pueden participar en el nuevo escenario CAE

El proyecto permite participar a sujetos obligados y sujetos delegados siempre que superen la precalificación y calificación establecidas en cada convocatoria.

  • Los primeros son empresas energéticas con obligaciones de ahorro.
  • Los segundos, entidades acreditadas que gestionan CAE.

Por tanto, una empresa beneficiaria necesitaría articular su participación a través de estos agentes.

¿Qué oportunidades ofrecen las subastas CAE para empresas y proyectos de eficiencia energética?

Para las empresas, las subastas CAE podrían aportar financiación adicional, reducir el periodo de retorno de determinadas inversiones y activar proyectos difíciles de ejecutar únicamente con el precio ordinario de los certificados.

Su atractivo dependerá de cada convocatoria, que concretará tecnologías, beneficiarios, ahorro exigido, plazos, precios y condiciones económicas aplicables.

Cómo pueden beneficiarse las empresas que realizan actuaciones de ahorro energético

Quien financia una actuación es inicialmente propietario del ahorro, que puede cederlo mediante un convenio CAE a un sujeto obligado o delegado.

En las subastas de compromisos propuestas, la prima se añadiría al valor de los certificados comercializables. Así, la empresa podría mejorar la rentabilidad económica de inversiones eficientes.

Proyectos de eficiencia energética con mayor potencial dentro del sistema CAE

Cada convocatoria definirá su producto. El proyecto normativo cita movilidad eléctrica, rehabilitación integral de bloques de viviendas, pymes, población vulnerable y actuaciones con reducciones de carbono siempre que ahorren energía final. 

También existen fichas CAE para industria, transporte, agricultura, residencial y terciario.

La importancia de contar con un sujeto delegado para gestionar el proceso

Un sujeto delegado es una entidad acreditada por el Coordinador Nacional para operar en el sistema. Puede adquirir ahorros, preparar expedientes, solicitar CAE y, según la reforma propuesta, concurrir a ambas modalidades.

Su experiencia resulta útil a la hora de revisar la elegibilidad, coordinar la verificación y reducir errores documentales durante el proceso.

¿Qué deben tener en cuenta las empresas antes de participar en una subasta CAE?

Antes de plantearse una subasta CAE, es importante comprobar si la actuación encaja en el producto convocado, quién puede presentar la oferta y acreditar el ahorro.

También hay que revisar plazos, criterios de precalificación y calificación, obligaciones económicas y documentación. Las condiciones definitivas dependerán de la futura normativa y de cada convocatoria.

Identificación del potencial de ahorro energético del proyecto

Se compara el consumo anterior con el previsto tras la actuación y se cuantifica el ahorro anual de energía final. Si existe una ficha vigente, se aplica su fórmula y requisitos.

Si la actuación es singular, necesita metodología. También hay que revisar fechas, adicionalidad, vida útil y las pruebas del proyecto.

Medición, verificación y certificación del ahorro conseguido

El ahorro declarado debe someterse a un verificador acreditado por ENAC que sea competente para la actuación. Si la revisión es conforme, se emite un dictamen favorable. 

Después, el sujeto obligado o delegado solicita los CAE y el gestor autonómico valida el expediente y emite los certificados. El verificador no los expide directamente.

Documentación necesaria para acreditar los ahorros energéticos

El expediente debe acreditar quién posee el ahorro, qué actuación se ejecutó y cómo se calculó el resultado. Puede incluir convenio CAE, memoria o ficha, facturas, justificantes de pago, fichas técnicas, fechas, fotografías, mediciones y declaraciones responsables.

El contenido exacto depende de la actuación y de los requisitos de verificación.

El futuro del sistema CAE con las subastas de ahorro energético

El proyecto combina el mercado actual con dos subastas de ahorro energético, una plataforma electrónica integral y procedimientos trazables.

Su desarrollo podría ampliar la inversión y orientar ahorros hacia prioridades públicas. No obstante, el texto está en audiencia pública, por lo que sus reglas pueden cambiar antes de su aprobación y publicación oficial.

Más incentivos para acelerar la eficiencia energética

Las subastas de compromisos ofrecerían una prima adicional al valor de los CAE que podrían comercializarse. Las de necesidades pagarían la actuación, pero sus certificados se liquidarían sin negociación posterior.

Este diseño pretende incentivar proyectos con retornos largos y generar ahorro adicional al volumen repartido anualmente entre los sujetos obligados.

Nuevas oportunidades para empresas, administraciones y sectores estratégicos

Las convocatorias podrían dirigir recursos hacia pymes, movilidad eléctrica, rehabilitación residencial, población vulnerable o actuaciones de descarbonización, en función de las prioridades energéticas y sociales.

Empresas y administraciones propietarias de ahorros podrán estudiar su valorización, mientras que sujetos obligados y delegados asumirán la participación prevista y la acreditación de los resultados.