¿De donde salen los CAES?

07 May 2026


La normativa obliga a las grandes comercializadoras de energía a cumplir con unos estándares de ahorro energético para alcanzar unos objetivos de descarbonización. Ahí nace el mercado de Certificados de Ahorro Energético, ya que pueden satisfacer esas obligaciones a través del sistema CAE, es decir, comprando en el mercado ahorros energéticos a otras empresas y particulares que llevan a cabo medidas reales de eficiencia. Por tanto, están dispuestos a pagar por ese ahorro a los propietarios del mismo.

¿Qué son los CAE y cuál es su base jurídica en España?

Los Certificados de Ahorro Energético (CAEs) son documentos que certifican el ahorro de energía asociado a una actuación de eficiencia energética. Este instrumento permite monetizar los ahorros energéticos y recuperar parte del coste de la inversión realizada.

El sistema CAE nace en el marco de la política europea de eficiencia energética y en España está regulado por el Real Decreto 36/2023, que establece un mecanismo que permite a las empresas cumplir con sus objetivos anuales de ahorro energético de una forma más flexible, a través de un mercado de certificados.

Los aspectos prácticos de este sistema se desarrollan en la Orden TED/815/2023, en la cual se regulan cuestiones como las fichas estandarizadas, los procedimientos de verificación de los CAEs o los requisitos documentales, entre otros. Y se establece cómo deben calcularse, verificarse y registrarse los CAEs.

Es la Orden TED/845/2023 la que aprueba el catálogo de medidas estandarizadas de eficiencia energética.

A través de toda esta normativa, el sistema CAE convierte una obligación de ahorro energético en una oportunidad de retorno económico que cumple con los objetivos energéticos y climáticos de Europa.

El ciclo de vida de un CAE

Podemos decir que el ciclo de vida de un CAE contempla cuatro pasos:

  1. Inversión en eficiencia. El primer paso para las empresas es invertir en un proyecto de eficiencia energética. Estas actuaciones pueden ser estandarizadas (medidas recogidas en el catálogo oficial del sistema CAE) o singulares (proyectos a medida y más complejos).
  2. Generación del activo. El siguiente paso del ciclo es generar el ahorro en cuestión, es decir, una vez concluido el proyecto, esas actuaciones realizadas empiezan a generar un ahorro de energía cuantificable y verificable. Y la empresa es la propietaria de ese activo intangible.
  3. Verificación y transmisión. A continuación, la empresa debe documentar esos ahorros en base a la metodología oficial para ceder la propiedad de sus ahorros energéticos a un sujeto obligado o a un intermediario acreditado.
  4. Monetización. Finalmente, la entidad que ha adquirido la propiedad de los ahorros energéticos solicita la emisión oficial de los CAEs y paga a la empresa el precio acordado entre ellas.

Al final de este ciclo de vida de los CAEs, los sujetos obligados utilizan los Certificados de Ahorro Energético que han adquirido en el mercado para poder cumplir con sus obligaciones legales.

Actores intervinientes en la generación de certificados

En el sistema CAE intervienen diferentes actores con roles distintos, lo que garantiza el funcionamiento del mercado CAE. ¿Cuáles son los agentes que participan en el proceso?

  1. Propietarios del ahorro. Son empresas que implementan mejoras energéticas susceptibles de generar CAEs. Sus proyectos de eficiencia energética les suponen un ahorro en la factura energética y les reportan un beneficio de la venta de sus CAEs.
  2. Sujetos delegados. En la práctica, las empresas no suelen gestionar el proceso de los CAEs por sí mismas, sino que recurren a otras entidades especializadas que actúan como intermediarios acreditados para monetizar esos CAEs. Estos actores gestionan los CAEs de manera integral: ayudan a certificar el ahorro y lo venden en el mercado.
  3. Sujetos obligados. Se trata de empresas energéticas a las que la ley obliga a alcanzar un determinado nivel de ahorro energético cada año. Comprar CAEs a los propietarios del ahorro es una de las vías que tienen para lograr ese objetivo. Por tanto, son los compradores de CAEs en el mercado.
  4. Verificadores. Son entidades certificadas que comprueban el ahorro energético de las empresas de manera legal y transparente. Esta verificación sirve para poder solicitar el CAE después.
  5. Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y gestores autonómicos. Son los responsables de emitir los CAEs tras recibir las solicitudes y validar la documentación presentada.

Cuando una empresa cuenta con un Certificado de Ahorro Energético, ya puede rentabilizarlo al negociar su venta a los sujetos obligados a través de un sujeto delegado.

Requisitos técnicos de adicionalidad y verificabilidad

Los CAEs deben cumplir con una serie de requisitos técnicos de adicionalidad y verificabilidad para garantizar que esos ahorros de energía son reales, medibles y motivados por el sistema de incentivos.

Entre los requisitos de adicionalidad, podemos destacar:

  • Que la actuación se iniciara después del 26 de enero de 2023.
  • Que el proyecto no sea una mejora obligatoria por ley ni una medida de mantenimiento rutinario.
  • Que la actuación no haya sido subvencionada con fondos públicos directos.
  • Que esas medidas estén incluidas en el catálogo estandarizado CAE o se definan como actuaciones singulares.

En cuanto a los requisitos técnicos de verificabilidad podemos señalar:

  • Que la actuación haya sido acreditada por un verificador de ahorro energético oficial.
  • Que los ahorros se calculen en base a la metodología oficial: 1 CAE es 1 kWh/año.
  • Que sea posible documentar la trazabilidad técnica y económica de la actuación.
  • Que la información sea custodiada por el solicitante durante al menos 3 años.

El mercado de los CAE

Es importante aclarar ciertos aspectos clave para entender el funcionamiento del mercado de los CAE. Estas cuestiones son muy importantes:

  • El precio del CAE no es fijo, depende del mercado y de la demanda.
  • Los CAE son compatibles con subvenciones, excepto con ayudas financiadas por el Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE).
  • Los CAEs tienen una caducidad de 3 años a partir de la finalización de la medida energética generadora del ahorro. Después de esa fecha, el CAE pierde validez y no puede ser comercializado en el mercado CAE.

Conclusión: el impacto de los CAE en la descarbonización industrial

Los CAEs se han convertido en un mecanismo clave para la descarbonización industrial. Este sistema de monetización de la eficiencia energética permite a las industrias reducir sus emisiones contaminantes con el incentivo de obtener una rentabilidad económica a cambio.

Además, este mecanismo establece un sistema cuantificable del ahorro que se verifica por organismos oficiales, lo que garantiza la efectividad de las medidas de eficiencia adoptadas.

Vivendio